Centro de Informes

Reducen la estimación de siembra de trigo por la falta de lluvias

Por la falta de lluvias, la siembra de trigo cayó 400.000 hectáreas hasta las 6,6 millones de hectáreas

La persistente falta de lluvias en el norte y en el margen oeste del área agrícola nacional continúa condicionando la implantación de trigo. En este mes se sufrió el recorte de 400.000 hectárea en la estimación de siembra que ahora se ubica en 6,6 millones de hectáreas “en el mejor de los casos”. Una merma que puede pronunciarse si en los próximos días no se producen precipitaciones en las zonas más afectadas por el déficit hídrico, y que redujo la estimación de producción que se ubicaría entre las 18 a 19 millones de toneladas.

Así lo advirtió la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) en su informe mensual de junio sobre estimaciones agrícolas. Sin embargo, las preocupaciones del sector no radican solo en las complicaciones relacionadas con la incorporación de lotes, sino también sobre el deterioro que está sufriendo el cultivo en zonas donde las lluvias se hacen reacias, con un millón de hectáreas en condiciones regulares a malas.

“La falta de agua ha tomado de rehén al trigo de la actual campaña. Podría haber sido el año del trigo, con un récord de siembra que habría dejado atrás la barrera de 7 millones de hectáreas. Pero la falta de agua se interpuso en las posibilidades de siembra y la nueva meta triguera es alcanzar a cubrir 6,6 millones de hectáreas”, indicó el informe de la entidad rosarina. De concretarse tal estimación, la campaña triguera 2020/21 caería respecto a la anterior en 200.000 hectáreas.

La nueva estimación de la BCR se encuentra en consonancia con la realizada esta semana por la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA) que ubicó la proyección de siembra en 6,5 millones de hectáreas tras haber previsto al principio de la campaña una superficie de 6,8 millones de hectáreas destinadas al cereal, mientras que el Gobierno, en base a su última estimación publicada el 18 de junio, proyecta unas 7 millones de hectáreas.

cadena-de-trigo
Datos sobre la producción de trigo en las últimas campañas (Bolsa de Comercio de Rosario)

A pesar del recorte de este mes, la entidad no cierra las puertas a nuevas bajas en la proyección, ya que todavía restan por implantarse aproximadamente 1,3 millones de hectáreas, las cuales quedarán a merced del clima y de los niveles de humedad en los suelos, sobre todo, en las áreas más golpeadas por la seca.

A la fecha se puede contabilizar un retroceso en la previsión de siembra de 280.000 hectáreas en Córdoba y de 130.000 hectáreas en el norte argentino, ambas en su comparación interanual, mientras que Buenos Aires presentaría una expansión del 6% al pasar de 2,64 millones de hectáreas en la campaña 2019/20 a 2,81 millones de hectáreas en el presente ciclo, por lo que “la siembra bonaerense más importante de los últimos 13 años”, destacó la BCR.

Preocupación en la siembra

La situación en Chaco es acuciante.“Si no llueve en 45 días gran parte de los lotes se van a perder una importante cantidad de hectáreas”, advirtieron los técnicos chaqueños. En esta provincia, hace un año atrás, las lluvias récord del otoño malograron 300.000 toneladas de soja y 100.000 hectáreas no pudieron cosecharse, mientras que hoy en día “hay una sequía feroz que limitó la siembra del trigo”, cayendo un 30% respecto del año pasado.

En el norte de Santiago del Estero, en buena parte del noroeste argentino, en Córdoba y hasta en el sur de Santa Fe el deterioro de los cuadros implantados con trigo “va tomando cada vez más importancia con cada semana que pasa”, con un millón de hectáreas en condiciones regulares a malas. “Atravesar lo que resta de julio y agosto, los meses más secos del año, en estas condiciones va a ser un enorme desafío para el cultivo”, puntualizó la BCR y alertó que “si no se producen lluvias importantes en ese período pueden perderse más de 200.000 hectáreas trigueras por sequía”.

El otro problema en el cual hizo foco la entidad rosarina es la falta de fertilización. Excepto en las provincias de Buenos Aires o Entre Ríos, buena parte del trigo “se sembró sin poder aplicarse la fertilización nitrogenada”. Esto, sumado a la falta de agua y a las malas condiciones del cultivo en algunas zonas abre un panorama incierto para el cereal que provocó que el horizonte productivo se ubique entre 18 a 19 millones de toneladas, cuando hace solo un mes la previsión era de 21 a 22 millones de toneladas.

Pronóstico poco auspicioso

Si bien las lluvias de la última semana dejó “un puñado de milímetros” en el centro y sur bonaerense y algo más en el oeste de La Pampa, “volvió a decepcionar en el centro y oeste de la región Pampeana”, en un contexto donde el panorama climático para el corto y mediano plazo no es bueno para el trigo. “Si no se produce en la segunda quincena de julio una inusual entrada de aire tropical, similar a la de mediados de junio, las lluvias no llegarán a las regiones más necesitadas”, comentó José Luis Aiello, Doctor en Ciencias Atmosféricas.

Así, junio profundizó la falta de agua en el oeste del país. Buenos Aires ha sido la más favorecida, incluso hay excesos de agua que están entorpeciendo el avance de la siembra en centro y sur de la provincia. Pero el comportamiento pluvial deficitario arrastrado del trimestre de otoño deja a la franja oeste central, que va de Córdoba al norte de Chaco, en una situación “comprometida”.

Seguí leyendo:

Tensión comercial con Brasil: crece la incertidumbre local porque en noviembre vence el nuevo cupo para importación de trigo sin aranceles

Seguinos y Contactanos

Tus comentarios son fudamentales, intentamos permanentemente mejorar tu experiencia en el sitio.