Centro de Informes

Los padres de la nena de 11 años muerta por una infección, a la que mandaron al psicólogo, apuntan contra la Municipalidad

El dolor de César Smoulenar y Soledad Torres no tiene límites. Desde el viernes 1° de mayo se encuentran pidiendo justicia por su hija, Shaira, quien falleció durante el “día del trabajador” en el Hospital Municipal San Cayetano.

Según sus padres, la pequeña no solo fue víctima de mala praxis, sino también de la inoperancia y falta de voluntad de los médicos que la atendieron desde que llegó a ese nosocomio el 27 de abril.

En un breve resumen: mientras se encontraba al cuidado de su abuela paterna, Shaira comenzó a sentirse mal. Además de dolerle todo el cuerpo, la menor alcanzó una temperatura de 41 grados, razón por la cual su familia decidió trasladarla al hospital. Según denuncian sus padres, a pesar de que volaba de fiebre, el médico que la atendió, identificado como Alí Manuel Rodríguez Infante, quería darle de alta sin realizarle ningún control médico.

Fue por el ruego de su abuela, que el profesional accedió a darle suero para bajarle la temperatura. “Le hicieron un laboratorio y dio 20 mil glóbulos blancos en sangre. Nosotros no somos médicos, pero era infección”, le había contado Soledad a este portal. En un principio, Rodríguez Infante le recetó un antibiótico, pero al notar que la nena -debido a su malestar, se hizo encima- largó parásitos, rompió aquella receta.

Fue entonces que el médico, sin ningún análisis previo, le diagnosticó parasitosis y la mandó a su casa con un antiparasitario. Desde aquel lunes y hasta el viernes 1° de mayo, la nena estuvo viajando del hospital a su casa en reiteradas oportunidades por orden de los médicos que la atendieron. Si bien en ningún momento de ese lapso de tiempo la fiebre bajó de los 41 grados, para los profesionales no era necesaria la internación.

Hasta que el viernes, doblegada por el dolor, los padres de Shaira decidieron volver al hospital. La mamá de la nena de 11 años le había contado a BigBang que al verla, el Dr. Rodríguez Infante sostuvo que Shaira “exageraba” y le dijo a sus padres que “todo era psicológico”. “La mandó a mi nena a ver a la psicóloga del Hospital y cuando la ve, ella le dice a la señora que no estaba loca, que solo le dolía el cuerpo”, sostuvo Soledad.

Ese mismo viernes, después de una semana de sufrimiento extremo, Shaira falleció: al recordar a su hija, Soledad recordó que antes de fallecer, le pidió a su papá que le sujetara fuerte la mano: “¡Feliz cumple, papá”, fue lo que le dijo la pequeña a César, quien se negaba a despedirse de su hija.

A partir de ahí se inició una investigación que quedó catatulada como “Averiguaciones de causales de muerte”. La misma está en manos del fiscal Guillermo Sabatini, a cargo de la UFI N° 3 de Necochea, quien durante ayer y hoy mantuvo audiencias con los familiares de la víctima.

BigBang dialogó con Juan Tiberio, abogado de la familia de Shaira, quien advirtió que no solo apuntan contra los profesionales que atendieron a la nena, sino que irán contra “el orden jerárquico funcional” a cargo del hospital de la ciudad bonaerense de San Cayetano.

Cabe recordar que los padres de Shaira se reunieron con el intendente municipal, Miguel Gargaglione, el sábado 2 de mayo. El mismo horas antes había expresado públicamente que “acompañaba en el dolor” a la familia Smoulenar-Torres y se “comprometía a colaborar” en la investigación.

Pero para César Smoulenar y Soledad Torres, Gargaglione es tan responsable como los médicos de la muerte de su hija. “Vamos a ampliar la acción para con el orden jerárquico municipal. No tuvieron la mínima diligencia a la hora de contratar especialistas que estén a la altura de las circunstancias, sino que eligieron a los que más le convenía para llevar labores dentro del Hospital”, sostuvo Tiberio.

Y agregó: “Hoy terminó la audiencia en la que participó el papá que recreó el sufrimiento que padeció su hija desde el lunes que asistió por primera vez al Hospital Municipal de San Cayetano hasta el día viernes, donde finalmente falleció”.

Para el abogado no hay dudas y sostiene que “quedó plasmada la desorientación que tenían los médicos con respecto al diagnóstico de la enfermedad. Hasta el punto que el día viernes, seis horas antes de que fallezca, insistan que ella tenía un problema psicológico”.

En ese sentido, aclaró que la autopsia ya fue realizada y señaló que intentará acelerar el proceso para que la misma sea incorporada lo antes posible a la causa: “La nena tenía una infección generalizada y falleció producto de eso, no de un problema psicológico”.

Tiberio también señaló que, por el momento, no identificará a los médicos responsables “para no revelar la estrategia”, pero adelantó que por ahora tienen apuntados tres nombres. “La responsabilidad no recae en uno solo, fueron tres los que la atendieron y el desprecio contra la vida humana quedó demostrado. Vamos a citar a todas las personas que mencionaron los papás en sus últimas declaraciones”, resaltó.

Y sentenció: “Los padres de Shaira están destruidos, no tienen consuelo. Cuando ellos confiaban y ponían lo más preciado que tienen, que es su hija, en las manos de los médicos que la tenían que asistir, éstos la mandaban a su casa diciéndoles que ´exageraban´ como diagnóstico. Los padres veían que su hija empeoraba y ellos le decían exagerados. Shaira pasó por mucho sufrimiento, estuvo cinco días con 41 grados de fiebre”.

Según pudo saber BigBang, en el año 2014 el consejo directivo de FEMEBA declaró “zona de conflicto” al Hospital Municipal de San Cayetano. La decisión fue enviada a ministros, intendentes y deliberantes, consejo superior de médicos, Colegios Distritales, AMRA, y asociaciones médicas el 19 de marzo de aquel año a través de la nota N°153 firmada por el secretario gremial ý de Trabajo Médico, el Dr. Roberto Dávila.

Éste último había condenado en aquel entonces la decisión “unilateral de las autoridades municipales de separar de sus cargos a varios colegas de ese establecimiento asistencial”.

El apartamiento de su cargo de estos médicos provocó en su momento conflicto que repercutió “negativamente” sobre la situación sanitaria de la población y dejó “sin su fuente laboral” a decenas de familias.

Leer también: Tenía 11 años, volaba de fiebre y la mandaron al psicólogo por “exagerada”

A partir de la investigación y luego de la denuncia de los padres de Shaira,se dispuso la suspensión provisoria del médico Rodríguez Infante mediante el decreto N° 521/2020.

Por orden del fiscal, se secuestró la historia clínica de la víctima, quien sostuvo que está trabajando acorde a la denuncia de los padres de las víctimas. “Si el hecho delictivo existió, buscaremos a los responsables”, sostuvo.

Seguinos y Contactanos

Tus comentarios son fudamentales, intentamos permanentemente mejorar tu experiencia en el sitio.