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Guerra de estrellas: las series de Hollywood en las que sus protagonistas libraron una batalla detrás de cámaras

El ego, el salario y el protagonismo, han llevado a algunos artistas a enfrentarse a sus compañeros, convirtiendo el set en un auténtico “infierno” (Foto: Infobae)

Cada vez que concedía una entrevista, Kim Cattrall, quien dio vida a la icónica Samantha Jones en Sexo en Nueva York, solía repetir la misma declaración: “No somos amigas, somos compañeras”.

Con esas palabras, dejaba claro que su relación con el resto de protagonistas de la serie, Sarah Jessica Parker, Cynthia Nixon y Kristin Davis, era estrictamente laboral. Y aunque en pantalla encarnaban a un grupo inseparable de amigas, que cautivó con su química a millones de espectadores, detrás de las cámaras terminaba la magia.

Bajo aquella supuesta cordialidad, se escondía una animadversión que terminó estallando por los aires; un cóctel molotov de rivalidad, envidia, celos y egos que habría comenzado en 1999, cuando Cattrall descubrió que Parker, Carrie Bradshaw en el show, había conseguido un aumento de sueldo y se había convertido en la nueva productora ejecutiva de la serie.

A partir de ese momento, el ambiente en el set se enturbió.

Para Cattrall había cuatro actrices principales y ninguna debía cobrar menos que otra, -especialmente ella, que se veía respaldada por el éxito de su personaje-. Con el tiempo, sus exigencias económicas habrían ido en aumento, hasta el punto de hacerse insostenibles.

En 2004 terminó la mítica serie, y en 2008 y 2010 llegaron las películas basadas en la producción televisiva. En los eventos y ceremonias de premios, la estrella siempre aparecía sola y apenas interactuaba con sus compañeras.

Kim Cattrall y Sarah Jessica Parker en una escena de la serie (Foto: Sex and the City/HBO)
Kim Cattrall y Sarah Jessica Parker en una escena de la serie (Foto: Sex and the City/HBO)

Ante las versiones de una tercera entrega, Kim aseguró que no participaría bajo ningún concepto en otro proyecto relacionado con Sexo en Nueva York, pero fue dos años más tarde, tras el fallecimiento de su hermano, cuando se hizo evidente la hostilidad que existía entre ella y Sarah Jessica Parker.

Entonces, la protagonista de Novia por Contrato le escribió un mensaje a Cattrall para darle el pésame por su pérdida. Pero la reacción de esta fue demoledora y detonó todo un escándalo.

Mi madre me ha preguntado hoy: ‘¿Cuándo te dejará en paz esa hipócrita de Sarah Jessica Parker?’ Tus continuos mensajes son un recuerdo doloroso de lo cruel que fuiste entonces y sigues siendo ahora. Voy a dejar esto MUY claro (si es que no lo he hecho ya): tú no eres mi familia. No eres mi amiga. Así que te escribo por última vez para que dejes de explotar nuestra tragedia para reinstaurar tu imagen de niña buena

Parker ignoró el ataque, y no quiso hablar al respecto. Pero en una entrevista reciente con el conductor británico Piers Morgan, Cattrall sí retomó el tema, y aseguró que el enfrentamiento no surgió por una cuestión de salario: “Yo nunca fui una diva ni pedí más dinero. Y es más, para mí se terminó Samantha”, zanjó.

Hace unas semanas, se dio a conocer que la serie más empoderada y fashionista de los noventa regresará con nuevos episodios bajo el título And just like that. Eso sí, lo hará sin Cattrall.

Como ocurrió en Sexo en Nueva York, Hollywood está colmado de series en las que sus actores se enzarzaron en una lucha por el protagonismo, el salario o el ego; estrellas de éxito que mientras fingían en el cuadro ser familia, amigos o enamorados, libraban una feroz batalla en el mundo real.

El Príncipe de Bel-Air: una guerra de 30 años

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Jane Hubert dio vida a la tía Vivian Banks en las primeras temporadas de “El Príncipe de Bel-Air”, pero no le renovaron el contrato y culpó a Will Smith de su salida del programa (Foto: El Príncipe de Bel-Air/NBC)

Hoy en día, el señor Banks, el primo Carlton, el mayordomo Geoffrey, o Will Smith son considerados historia de la televisión. Durante seis años, la familia más satírica de Bel Air divirtió a millones de espectadores con diálogos ingeniosos y personajes muy queridos.

Sin embargo, detrás de las cámaras de esta comedia se fraguó uno de los enfrentamientos más sonados del mundo del espectáculo, en el que no faltaron ataques, insultos y acusaciones vertidas durante 30 años.

El conflicto comenzó en 1993, tras darse a conocer que Janet Hubert, actriz que había encarnado durante tres años a la querida tía Viv, había sido reemplazada.

El protagonista de Soy Leyenda contó entonces a una estación de radio de Atlanta que su compañera se marchó porque no soportaba que él tuviera todo el protagonismo del show, y quería que la serie se convirtiera en “La Tía Viv de Bel-Air”.

Está enfadada ahora, pero lo ha estado todo el rato. Una vez dijo: ‘He estado en este negocio 10 años y este mocoso gamberro sale de la nada y consigue una serie’. Es igual, para ella yo soy el Anticristo

Años más tarde, Alfonso Ribeiro (Carlton Banks) dijo durante un monólogo que Hubert estaba “loca” y que llegó a hacer del rodaje un infierno.

Ella se defendió y culpó al intérprete de Siete Almas de destruir su carrera artística. Afirmó que Will Smith presionó a los directivos de la NBC para impedir que le renovaran el contrato, e insinuó que le tenía envidia porque ella era el personaje favorito del público.

También denunció que el actor se burlaba de ella por ser más negra que el resto del elenco: “Es tan negra que cuando se mira los zapatos cree estar mirándose en el espejo”, le habría dicho en una ocasión.

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La guerra entre Hubert y Smith duró 30 años (Foto: El Príncipe de Bel-Air/NBC)

En entrevista con TMZ, Hubert aseveró en 2011 que nunca volvería a trabajar con el “pend*jo de Will Smith”.

“Todavía es un ególatra que no ha madurado”, agregó.

Más tarde, en 2014, contó a través de sus redes sociales que el famoso se negó a ayudar al resto del elenco del Príncipe de Bel Air para que consiguieran un aumento de sueldo: “Mi contrato es asunto mío, y tu contrato, cosa tuya”, habría dicho Smith.

Durante ese tiempo, los dardos volaban en una sola dirección. Y cuando el protagonista de Hancock quiso boicotear los premios Oscar en 2016 por la falta de nominados afroamericanos, Hubert aprovechó la ocasión para consumar un nuevo ataque, y opinó que su ex compañero no merecía optar a la estatuilla de la Academia por La verdad duele.

“Honestamente no creo que merecieras una nominación con ese acento”, comentó en redes.

Las descargas de odio de Hubert también alcanzaron a Ribeiro, a quien llamó “pr*stituto de medios” y “lamec*los” de Smith.

A pesar de su reticencia a volver a trabajar con los actores, en 2020 se grabó un episodio especial para conmemorar los treinta años de la serie, y ella participó. Hubert y Smith se disculparon públicamente por su comportamiento en el pasado, y hasta ahora, el hacha ha permanecido bajo tierra.

Castle: un despido inesperado

Castle
Stana Katic y Nathan Fillion en una escena del show (Foto: Castle/ABC Studios)

En los últimos años de rodaje, las versiones de la mala relación que existía entre Stana Katic y Nathan Fillion ganaron cada vez más fuerza. Y todas las teorías parecieron cobrar sentido en 2016, con el polémico final de la serie y el inesperado despido de la actriz.

Los dos protagonistas de Castle interpretaban en la ficción a una pareja de enamorados con un vínculo único; que desprendía una química que enganchó a más de diez millones de seguidores en EEUU.

Ella daba vida a Kate Beckett, inspectora del cuerpo de policía de Nueva York, y él era Richard Castle, un escritor de best-sellers que se había quedado sin inspiración, y encontró en la agente un universo de historias por contar.

Sin embargo, era simplemente eso: ficción. Fuera del set, la realidad era muy distinta.

La trama policiaca se lanzó en 2009 y permaneció siete años al aire. Katic se convirtió en la séptima actriz mejor pagada de la televisión, con diez millones de dólares por temporada, y Fillion cobraba exactamente lo mismo. De cara a la galería, parecían el tándem perfecto, hasta que todo se truncó.

En 2016, Stana Katic salió de la serie. La cadena ABC Studios decidió no renovar su contrato, alegando problemas de presupuesto. Después, anunciaron que el show seguiría en emisión, pero solo con Fillion, una decisión que indignó a los fans.

Aunque la producción tenía dos personajes principales, con un peso equiparado en la trama, los directivos se decantaron por el famoso, y ni siquiera llegaron a negociar condiciones con ella.

Para muchos fans, esta fue la prueba definitiva que confirmaba los rumores que habían crecido en los últimos años sobre la supuesta enemistad de los protagonistas, una rivalidad que habría forzado la salida de Stana de la serie.

Además, estas versiones se vieron reforzadas por los episodios de la octava temporada, donde las dos estrellas apenas compartieron escena, y sus personajes en la ficción se hablaban por teléfono o a través de una pared.

A esto se unió la fría despedida que dedicó Fillion a su compañera, tras siete años rodando juntos. Mientras artistas del elenco lamentaban la sorprendente salida de la actriz, a la que llamaban “amiga”, él se refirió a ella como “compañera”, y en su mensaje, frío e impersonal, deseó que el show siguiera sin Katic durante muchos años.

Castle ha sido una de las mayores alegrías de mi vida artística, y espero que la serie continúe en los próximos años. Stana ha sido mi compañera todo este tiempo y le agradezco haber creado el personaje de Beckett, que seguirá viviendo para todos nosotros como uno de los mejores policías de la televisión. Le deseo lo mejor y no tengo ninguna duda de que tendrá éxito en todo lo que persiga. Será extrañada

A pesar de su impactante despido, ella guardó silencio durante dos años. En 2018, sorprendió al emitir sus primeras declaraciones, en entrevista con Entertainment Weekly: “En realidad todavía no comprendo lo que llevó a aquella situación. Me dolió, y reconozco que fue un final duro”

Ninguno de los dos ha confirmado o desmentido su sonada enemistad. Aunque Fillion renovó el contrato con ABC Studios, la novena entrega nunca llegó a filmarse, y la serie fue cancelada.

Glee: todos contra Lea Michele

En 2020, ex integrantes del elenco de "Glee" criticaron a Lea Michele por su actitud racista, egocéntrica, altiva y cruel (Foto: Glee/FOX)
En 2020, ex integrantes del elenco de “Glee” criticaron a Lea Michele por su actitud racista, egocéntrica, altiva y cruel (Foto: Glee/FOX)

Dicen que la realidad supera la ficción. Y en el caso de Glee, es cierto.

Los conflictos, inseguridades, y tormentos que vivían los personajes en la trama, no eran nada en comparación con el clima insufrible que soportaban algunos actores en el set, donde Lea Michele ejercía el rol de diva despiadada.

Así lo aseguraron el año pasado ex integrantes del elenco del musical juvenil, quienes encararon públicamente a la actriz y la acusaron de haber sido egocéntrica, altiva, cruel y racista.

El escándalo estalló después de que Michele condenara en sus redes el asesinato de George Floyd, un hombre afroamericano que murió a manos de la policía de Minesota, EEUU, en mayo de 2020.

“George Floyd no merecía esto. No fue un incidente aislado y debe terminar”, expresó.

Su declaración indignó a su ex compañera de reparto en Glee, Samantha Ware (Jane Hayward), quien contestó al mensaje, y la acusó de racista y maltratadora.

“¿Recuerdas cuando hiciste de mi primera aparición en televisión un infierno? Porque yo no lo olvidaré. ¡Creo que dijiste a todos que si tuvieras la oportunidad te ‘cagarías en mi peluca’, entre otras microagresiones traumáticas que me hicieron dudar si quería una carrera en Hollywood”, apuntó.

La protagonista no permitía que los extra se sentaran junto a las estrellas de la serie, y los llamaba "cucarachas" (Foto: EFE/EPA/ETIENNE LAURENT/Archivo)
La protagonista no permitía que los extra se sentaran junto a las estrellas de la serie, y los llamaba “cucarachas” (Foto: EFE/EPA/ETIENNE LAURENT/Archivo) (EFEI0373/)

Ante las críticas, Michele emitió un comunicado para disculparse. Su arrepentimiento, sin embargo, llegó demasiado tarde. Ya se había abierto la veda, y otros actores de la serie se animaron a compartir anécdotas escabrosas sobre la actitud de Michele.

Heaher Morris, quien interpretó a Brittany Pierce durante las seis temporadas de la serie, aseguró que trabajar con ella fue “muy desagradable”, y confirmó que tenía actitudes racistas.

Dabier Snell, quien participó en un solo capítulo en 2014, habló del poder que tenía Michele en el set, y del control que ejercía sobre los demás: “No me dejaste sentarme en la mesa con el resto de miembros del elenco porque ‘no pertenecía ahí’”.

En la misma línea, Keith Powell, de la primera temporada (2009), la definió como “un ser humano terrible” y Jeanté Godlock, protagonista de Daybreak y extra en el musical juvenil, contó que la actriz llamaba a los figurantes “cucarachas”.

A pesar de que la polémica resurgió en 2020, mucho tiempo antes una actriz ya había denunciado la crueldad de la intérprete que encarnó a Rachel Berry. Fue Naya Rivera, quien dio vida a Santana Lopez, un personaje que fue ganando cada vez más popularidad y protagonismo en el show.

En su autobiografía Sorry, Not Sorry: Dreams, Mistakes & Growing Up, Rivera explicó que trabajar con Lea se convirtió en un “verdadero infierno”.

“Pronto ella comenzó a ignorarme, y con el tiempo llegó a tal punto que no me dirigía la palabra. Lea y yo definitivamente no éramos las mejores amigas”.

Hechiceras: una “escuela de secundaria”

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Alyssa Milano, Shannen Doherty y Holly Marie Combs en “Hechiceras” (Foto: Hechicheras/Warner Bros)

La tensión que existía en el set de grabación de Hechiceras, tampoco es un secreto para nadie.

La ficción narraba la vida de las hermanas Halliwell, tres brujas que debían utilizar sus poderes para enfrentar demonios. Arrancó en 1998, y pronto se convirtió en una de las favoritas del público, con Shannen Doherty, Holly Marie Combs y Alyssa Milano, dando vida a Prue, Piper y Phoebe, respectivamente.

Sin embargo, tres años después de su estreno, la icónica intérprete de Beverly Hills, 90210 tomó la decisión de abandonar la serie. Doherty pidió la muerte de su personaje, y fue la encargada incluso de dirigir el episodio.

Aunque la actriz aseguró que dejó Hechicheras porque no le gustaba interpretar un mismo papel todo el tiempo, muchos defendieron que las razones reales eran otras, y apuntaron a un conflicto entre ella y Alyssa Milano.

En 2013, más de diez años después, esta tensión, que hasta entonces era solo una sospecha, se percibió en unas declaraciones de la famosa que dio vida a Phoebe Halliwell, en las que comparaba el set de la serie con una escuela secundaria.

“No sé si la despidieron, nunca supimos realmente lo que sucedió”, dijo Milano sobre la marcha de Doherty, durante una entrevista con el espacio Watch What Happens Live.

“Puedo decirles que estuvimos al aire con ella tres años y definitivamente hubo algunos días difíciles. Holly y Shannen fueron mejores amigas durante unos 10 años antes de que comenzara el programa, así que se parecía mucho a la escuela secundaria. Espero que en nuestros treinta ya no se sienta así”.

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Shannen Doherty ya había tenido problemas con el elenco de “Beverly Hills, 90210” (Foto: Hechiceras/Warner Bros)

A través de redes sociales, las dos aludidas desmintieron esta afirmación.

“Trabajar en Charmed no se parecía en absoluto a la escuela secundaria. Yo fui a la escuela secundaria. Fue un trabajo muy importante para mí y siempre lo será”, dijo Holly Marie Combs.

“Sí, estoy de acuerdo, considerando que me ayudó a apoyar a mi familia y a pagar los costos médicos de mi papá, pero todos tienen sus opiniones y sus puntos de vista”, agregó Doherty.

Aunque las dos famosas negaron las afirmaciones de Alyssa Milano, Shannen ya tenía fama en Hollywood de artista conflictiva.

En Beverly Hills, 90210 también tuvo problemas con sus compañeros. Según contó Jason Priestly en sus memorias, Jason Priestly: A Memoir, a la actriz su trabajo “real y verdaderamente le importaba una m*erda”, y podía montar una escena si en lugar de una limusina, producción mandaba un auto a recogerla.

Él no fue el único que la criticó. Tras cuatro temporadas, Tori Spelling pidió a los directivos que despidieran a Doherty de la serie, porque dificultaba mucho la grabación.

Hoy en día, la actriz de 49 años hizo las paces tanto con el reparto de Hechicheras, como con las estrellas de Beverly Hills, 90210.

En 2020 anunció que su cáncer de mama había regresado, y que ya estaba en estadio IV. Entonces, Milano reaccionó y su mensaje se volvió viral.

“Te estrecho fuerte contra mi corazón”, escribió en Instagram, junto a una fotografía de su ex compañera.

Anatomía de Grey: insultos homófobos

Greys Anatomy
Isaiah Washington y Sandra Oh en una escena de “Anatomía de Grey” en 2005 (Foto: Karen Neal/Abc-Tv/Kobal/Shutterstock)
(Karen Neal/Abc-Tv/Kobal/Shutters/)

En 2007, Isaiah Washington fue despedido de Anatomía de Grey.

El actor que interpretaba al doctor Preston Burke en la reconocida serie hospitalaria perdió su trabajo por llamar “maricón” a su compañero de reparto, T.R. Knight, quien daba vida a George O’Malley.

Aunque Washington negó durante meses haber emitido comentarios homófobos contra ningún miembro del elenco, e insistió en ello incluso en la ceremonia de los Globos de Oro, de enero de 2007, Knight mantuvo siempre su versión.

Tiempo después, Washington reconoció lo ocurrido y contó que estaba recibiendo tratamiento psicológico para “intentar entender por qué hice lo que hice y asegurarme de que nunca vuelva a ocurrir”. Además, se reunió con asociaciones defensoras de los derechos LGBTQ+.

Amas de casa desesperadas: una pendenciera en el set

De izquierda a derecha, Nicollette Sheridan, Felicity Huffman, Eva Longoria, Theri Hatcher y Marcia Cross (Foto: Amas de Casa Desesperadas)
De izquierda a derecha, Nicollette Sheridan, Felicity Huffman, Eva Longoria, Theri Hatcher y Marcia Cross (Foto: Amas de Casa Desesperadas)

“Pura tortura”. Así describió Eva Longoria en 2019 su relación con una de las protagonistas de Amas de casa desesperadas. Y aunque no reveló el nombre, en alguna ocasión ya había mencionado que Teri Hatcher era la única persona de la producción con la que no mantenía una amistad.

Las declaraciones se dieron durante el juicio contra Felicity Huffman, una de las cinco actrices principales del fenómeno televisivo que se estrenó en 2005. Había sido acusada de participar en una red de sobornos millonarios para favorecer el ingreso de su hija a una universidad de élite.

Longoria mandó una carta al juez del caso para defender a su amiga, y contó que durante mucho tiempo Huffman la protegió de una pendenciera que le hacía la vida imposible en el set.

“Una compañera me hacía bullying en esa época y maldecía los días en los que tenía que trabajar con ella porque era una tortura absoluta. Hasta que un día Felicity le dijo a la pendenciera ‘suficiente’, y todo paró. Felicity pudo sentir mi ansiedad… No habría sobrevivido a esos diez años sin su amistad”, escribió.

Para muchos se hizo evidente que se refería a Hatcher. Y es que el elenco ya se había enfrentado a ella años antes.

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La polémica portada de Vanity Fair. Hatcher, en bañador rojo, eligió primero vestuario (Foto: Vanity Fair)

Una de los escándalos más polémicos ocurrió en 2005, justo cuando arrancaba la serie.

La edición estadounidense de la revista Vanity Fair quiso que las cinco protagonistas originales, Longoria, Huffman, Marcia Cross, Nicollette Sheridan y Hatcher, aparecieran portada, pero la sesión se convirtió en una guerrilla descarada por el espacio, el lugar y el vestuario.

La publicación no ignoró la batalla, y dio detalles en sus páginas del combate que contendían las artistas para impedir que Hatcher se quedara con la mejor posición. De hecho, la publicación reveló que un representante de ABC les llegó a pedir que la intérprete de Lois & Clark no estuviera en el centro, ni fuera la primera en elegir vestuario.

A pesar de las indicaciones, Theri fue la primera en llegar a la sesión, así que eligió su look antes que el resto y pidió estar en el corazón de la tapa. Esto desató la furia de Cross, quien amenazó con sabotear la portada y exigió que cambiaran sus posiciones.

Nicolette Sheridan llegó a referirse a Hatcher como “la mujer más mezquina del mundo”, y más tarde, el reparto filtró que la actriz intentó negociar su sueldo por separado, en lugar de hacerlo junto al resto de protagonistas.

En la despedida de la serie, no la invitaron, y tampoco participó en el regalo que el resto de protagonistas realizaron a la producción en el último día de grabaciones.

En Hollywood, la estrella ha sido acusada de impuntualidad, vejaciones y actitudes de diva.

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